miércoles, 29 de enero de 2014

El Exito Integral - 1ra Entrega

Pretendo iniciar una saga de entradas en el blog con el sueño de escribir luego un artículo completo o quizás generar la inspiración básica para escribir un libro acerca de lo que considero el Éxito Integral, sus aristas y diferentes puntos de vistas que debemos tomar en cuenta para llamarnos realmente Exitosos.

La sociedad nos traza parámetros que influyen en nuestras vidas, estos parámetros encausan nuestra personalidad, incluso nos influencian al nivel de generar acciones. Estos parámetros dependen mucho del o de los núcleos sociales a los que pertenecemos, métodos y modelos de aprendizaje, experiencia adquirida; en general, de nuestro medio ambiente y nuestra interacción en él. Es una doble vía entre los parámetros y acciones que encausan. Las acciones generadas por los mismos parámetros, ayudan a evolucionar el parámetro en sí mismo.

Los entendidos en temas sociales, psicológicos y psiquiátricos llaman a estos parámetros paradigmas. Los paradigmas se siguen generando y evolucionan con el cambio de las sociedades influenciando sus integrantes y generando sus acciones diarias. 

La integración de las redes sociales al quehacer diario han hecho imprescindible hablar de las tendencias que generan estos espacios generando acciones en masa que quizás no logran convertirse ni concebirse paradigmáticas pero generan acciones en función de ellas mismas.

Esta razón es la que me provoca hablar de parámetros funcionales en lugar de paradigmas y en lugar de tendencias. De igual manera producen acciones y generan respuestas a las mismas.

Como entes sociales nos debemos a la interacción misma con la sociedad, nuestro medio ambiente, espacios muy particulares y definidos cada uno en sí mismo, cada uno con parámetros funcionales y con tendencias que nos provocan accionar en un sentido u otro. Es como un auto conducido sobre un camino y el camino dicta la dirección.

Desde infantes nos desenvolvemos en núcleos sociales diferentes: El colegio, la casa familiar, el jardín de infantes de la plaza comercial… En nuestra adultez el juego de la interacción social se complica porque implica consecuencias a nuestras acciones y las mismas están dictadas por los parámetros funcionales que tenemos desarrollados en nuestras psiquis y que no necesariamente convergen con los del núcleo social en el que en particular momento nos toca vivir.

La interacción diaria en los diferentes núcleos, provoca reacciones a nuestros parámetros ya pre-establecidos y que se han ido desarrollando en función de nuestro crecimiento como personas individuales y sociales, que interactúan pero que deben tomar sus propias decisiones.
Al final, debido a nuestro modelo de socialización, creación de parámetros funcionales y a su vez las acciones que tomamos van moldeando nuestra existencia y la encaminan hacia lo que la sociedad nos plantea como los parámetros mismos del éxito.