viernes, 31 de enero de 2014

El Exito Integral - 2da entrega

Como les comentaba anteriormente, pretendo escribir una saga acerca del Éxito Integral. En esa primera entrega les hable de los Parámetros Funcionales. Quiero destacar algo breve acerca de ellos. La sociedad actual se mueve a pasos de gigante. Avances tecnológicos que hace miles de años tomaban otros miles en desarrollarse, nos toman ahora meses. La noción de paradigma indica que debe haber un tiempo de creación del mismo, que debe interiorizarse y luego somáticamente ejecutarse. Esta sociedad no permite tiempo para eso, en minutos creamos una tendencia y hacemos un cambio de mentalidad. Ya no se crean paradigmas, la sociedad nos presenta parámetros que indican cual debe ser nuestra ejecución y esa es la definición de Parámetros Funcionales.

Los parámetros funcionales son la base del éxito integral, interiorizarlos y hacerlos nuestros es esencial. Pero el propósito no es ejecutar en función de los parámetros funcionales que la sociedad nos plantea, el objetivo es ser capaces de entenderlos, actuar según nuestras convicciones y lograr que la sociedad entienda nuestras acciones.

Ahí se inicia la construcción del éxito integral, en movernos como entes de la sociedad manteniendo la capacidad de convivencia pero actuando según nuestras convicciones. Siendo esencialmente honestos con nosotros mismos y comprendiendo de lo que somos capaces para mantenernos vivos y activos, caminando hacia delante y logrando avanzar sin importar los reveses.

Recuerdo que cuando crecía en el colegio y me desarrollaba no era feliz, no vivía a plenitud porque siempre trate sin éxito ante la sociedad ni ante mí de complacer los gustos de los demás. La vestimenta no era la adecuada, el corte de pelo, el deporte, la música, nada era lo correcto. Así fui creciendo y el afán de complacer al resto primero que yo se mantuvo y en ocasiones todavía en ocasiones se mantiene.

De esa manera es imposible alcanzar el éxito integral porque es imposible alcanzar vivir en según los paramentos funcionales que se nos presentan. Por eso es que tenemos que interiorizarlos, ser honestos con uno mismo y ejecutar a partir.

Cuando el ser humano logra concretar ese ciclo inicia el camino del éxito. 

Ahora bien, vivir en según nuestras pautas en torno a los parámetros funcionales que nos presenta la sociedad no quiere decir que vivamos completamente ajenos a los aspectos culturales, éticos, morales y religiosos de la misma. Es todo lo contrario, es aprender a convivir con los planteamientos culturales, éticos, morales y religiosos de la sociedad tomando ejecutando según nuestra pauta. El éxito inicia en el interior, pero se reconoce en el exterior y ese reconocimiento exterior viene dado de nuestros círculos sociales en los que convivimos.

jueves, 30 de enero de 2014

Lo Que Aprendi de Tetris

De verdad que como todo nacido en el 1977 he tenido la oportunidad de jugar en varios sistemas de video-juego, en atari, sega, nintendo, supernintendo, PS, PS2, PS3, Xbox... En fin, he probado sabores de todos los tipos creo, pero nada me influenció más que jugar nintendo, pasarme horas muertas con Mario Bros., The Legend of Zelda [todavía el tema suena en mi cabeza], Rad Racer, Willow, Mario Paint, Duck Hunter, La alfombra... Pero ninguno me enseñó cosas tan profundas como haber jugado Tetris.

Recuerdo que en las manos de mi hermano y mía cayó una cinta con decenas de juegos pero solo jugaba Tetris. Pasaba horas muertas tratando de encajar las piezas y completar líneas en un izquierda derecha interminable. Muchas de esas horas las pasaba con quien es uno de mis mejores amigos a la fecha: Starsky. Nos sentábamos en un sillón en la habitación y recuerdo que mientras uno jugaba, el otro filosofaba.

Dos muchachos adolescentes que quizás en esta época hubiéramos sido tendencia y hasta una noticia en Yahoo! habríamos tenido, y es que Tetris nos enseñó tantas cosas que haciendo memoria en estos días me han ido llegando a la cabeza y quiero hacer públicas porque quizás a alguien más le sirven. El aprendizaje se forjaba mientras caía la pieza, en la esquina de la pantalla se mostraba la siguiente y quien jugaba trataba de formar la fila como indica la dinámica del juego.

La primera enseñanza fue la paciencia, aunque muy pocas veces la he aplicado y entiendo que es algo que debe ejercitarse, la paciencia fue una de las primeras cosas que aprendimos porque tienes que esperar el momento oportuno para colocar la pieza adecuada, no siempre te caen las piezas que esperas y ahí es cuando la paciencia juega un papel especial.

Igualmente Tetris nos enseña a jugar con las piezas que nos caigan. No siempre nos llega la ficha que necesitamos para completar la fila pero podemos montarla y esperar la próxima ficha. Así mismo en la vida no siempre nos llega lo que esperamos, la vida nos brinda cambios, a veces inoportunos, pero que, si sabiamente movemos nuestras fichas sacando el máximo provecho a esa situación que consideramos desafortunada, en la próxima jugada podríamos alcanzar nuestro objetivo. Es cuestión de saber con lo se cuenta y función reaccionar, sacando lo mejor esperando ver la próxima oportunidad.

Ahora bien, no siempre, luego de tener una situación desfavorable, la próxima oportunidad es favorable y esta es otra enseñanza. Aprender a aceptar los embates que probablemente nos lleven a perder el juego, pero siempre podremos recomponernos y reiniciar. También podemos acumular errores y una sola pieza corrige todo. Y es saber usar esa pieza o dejarle el espacio hasta que llegue lo que tenemos que aprender, probablemente nos ayuda a solucionar TODO en un solo movimiento, pero siempre que hayamos dados nuestros pasos para dejar el espacio a la solución. Pensar positivo.

Si logramos desacelerar y detenernos ante el caos podremos evaluar mejor las opciones y salir triunfantes. Llega el momento en Tetris que a medida que avanzan los niveles la velocidad de juego aumenta y la dificultad de formar líneas también porque las piezas no necesariamente son las que esperas. Si podemos adelantarnos al movimiento y los acontecimientos podremos encontrar la salida.


Que pensaría mi madre cuando pasaba horas muertas frente a la televisión jugando video-juegos, probablemente nunca pensó que estaría filosofando, toda actividad en la vida es una oportunidad de aprendizaje, está en cada uno encontrar la enseñanza.

miércoles, 29 de enero de 2014

El Exito Integral - 1ra Entrega

Pretendo iniciar una saga de entradas en el blog con el sueño de escribir luego un artículo completo o quizás generar la inspiración básica para escribir un libro acerca de lo que considero el Éxito Integral, sus aristas y diferentes puntos de vistas que debemos tomar en cuenta para llamarnos realmente Exitosos.

La sociedad nos traza parámetros que influyen en nuestras vidas, estos parámetros encausan nuestra personalidad, incluso nos influencian al nivel de generar acciones. Estos parámetros dependen mucho del o de los núcleos sociales a los que pertenecemos, métodos y modelos de aprendizaje, experiencia adquirida; en general, de nuestro medio ambiente y nuestra interacción en él. Es una doble vía entre los parámetros y acciones que encausan. Las acciones generadas por los mismos parámetros, ayudan a evolucionar el parámetro en sí mismo.

Los entendidos en temas sociales, psicológicos y psiquiátricos llaman a estos parámetros paradigmas. Los paradigmas se siguen generando y evolucionan con el cambio de las sociedades influenciando sus integrantes y generando sus acciones diarias. 

La integración de las redes sociales al quehacer diario han hecho imprescindible hablar de las tendencias que generan estos espacios generando acciones en masa que quizás no logran convertirse ni concebirse paradigmáticas pero generan acciones en función de ellas mismas.

Esta razón es la que me provoca hablar de parámetros funcionales en lugar de paradigmas y en lugar de tendencias. De igual manera producen acciones y generan respuestas a las mismas.

Como entes sociales nos debemos a la interacción misma con la sociedad, nuestro medio ambiente, espacios muy particulares y definidos cada uno en sí mismo, cada uno con parámetros funcionales y con tendencias que nos provocan accionar en un sentido u otro. Es como un auto conducido sobre un camino y el camino dicta la dirección.

Desde infantes nos desenvolvemos en núcleos sociales diferentes: El colegio, la casa familiar, el jardín de infantes de la plaza comercial… En nuestra adultez el juego de la interacción social se complica porque implica consecuencias a nuestras acciones y las mismas están dictadas por los parámetros funcionales que tenemos desarrollados en nuestras psiquis y que no necesariamente convergen con los del núcleo social en el que en particular momento nos toca vivir.

La interacción diaria en los diferentes núcleos, provoca reacciones a nuestros parámetros ya pre-establecidos y que se han ido desarrollando en función de nuestro crecimiento como personas individuales y sociales, que interactúan pero que deben tomar sus propias decisiones.
Al final, debido a nuestro modelo de socialización, creación de parámetros funcionales y a su vez las acciones que tomamos van moldeando nuestra existencia y la encaminan hacia lo que la sociedad nos plantea como los parámetros mismos del éxito.